Elevación de pecho con o sin prótesis

Además del envejecimiento natural, a lo largo de la vida son muchas las circunstancias que pueden afectar a la forma y posición de las mamas. Cuando estos cambios llevan a tener unas mamas cuyo aspecto no nos satisface, la cirugía de elevación del pecho nos puede ayudar.

Son muchos los factores que van a influir en la forma y comportamiento del seno femenino a lo largo de la vida. El factor genético es importante y por tanto la calidad de la piel y los tejidos van a tener un papel importante en este proceso.

 

¿Por qué puede caerse el pecho?

  • Por factores genéticos: piel de mala calidad.
  • Por grandes pérdidas de peso.
  • Por cambios bruscos e importantes en el volumen de las mamas ( por ejemplo los que se producen en los embarazos y con la lactancia materna).
  • Porque el volumen y peso de las mamas sea muy grande.
  • Por envejecimiento natural.

 

¿Qué pacientes pueden ser candidatas para este tipo de cirugía?

Cualquier paciente que no esté contenta con la forma y posición de su pecho, y quiera mejorar el aspecto del mismo.

 

¿En qué consiste la cirugía?

La elevación de los senos, denominada mastopexia, consiste precisamente en elevar la altura de la mama y de la areola cuando éstas están demasiado bajas, y así devolver una forma más armónica al pecho femenino.

 

Hay muchos tipos de mastopexia en función de cada tipo de mama y las necesidades de cada paciente, pero globalmente las reconocemos por las cicatrices necesarias en cada caso. De este modo hablamos de:

 

    • Mastopexia periareolar: cuando la incisión va localizada alrededor de la areola. En estos casos podemos reducir además el tamaño de las areolas a través de esta misma incisión.
    • Mastopexia vertical: cuando la incisión va localizada alrededor de la areola y además hacemos otra incisión vertical desde el borde inferior de la areola hacia abajo.
    • Mastopexia en T: en estos casos las cicatrices son alrededor de las areolas, otra vertical desde el borde inferior de la areola hasta el surco y otra apoyada en el surco inframamario.

 

En consulta valoramos con la paciente qué aspecto quiere dar a su pecho y, ajustándonos a cada caso, buscamos la mejor solución para cada persona, eligiendo la técnica más adecuada y explicando la cirugía, las cicatrices y el postoperatorio, según la intervención que se vaya a realizar. Las cicatrices, que variarán según el tipo de cirugía, se realizan buscando que sean lo más pequeñas y estéticas posibles. Para ello, no solo es importante cómo se realizan, sino los cuidados posteriores, pues con un buen cuidado de las cicatrices éstas llegan a ser muy poco visibles pasados unos meses de la intervención.

La intervención se realiza mediante anestesia general y habitualmente son hospitalizaciones cortas, es decir, que la paciente puede marchar a su domicilio el mismo día. En determinadas ocasiones y en función de cada caso, es posible requerir una noche de ingreso.

 

La cirugía consiste en elevar la glándula mamaria, subiendo la altura de las areolas y ajustando la piel, mejorando la forma de la mama. En casos seleccionados y según las expectativas de cada paciente puede estar recomendado colocar un implante mamario en la misma cirugía, fundamentalmente para dar volumen en los polos superiores de la mama y mejorar la proyección, consiguiendo de esta manera la forma deseada.

Por regla general no suelen estar recomendado utilizar prótesis con volúmenes grandes en cirugía de elevación mamaria, ya que cuanto más peso coloquemos en la mama, más fácilmente puede volver a caer con el tiempo.

Debemos tener en cuenta que estas cirugías se realizan en pacientes que tienen mamas con peso o con mala calidad de la piel y que por tanto ya de entrada sus tejidos no van a tener la misma capacidad de sujeción que una paciente que tenga poco volumen en sus mamas.

En esta cirugía suele ser necesaria la colocación de drenajes, los cuales se retiran en la primera cura, a las 48-72 horas de la cirugía. La paciente utilizará un sujetador postquirúrgico durante el primer mes postoperatorio y seguirá las mismas recomendaciones que en cualquier cirugía mamaria: dormir boca arriba, no cargar peso durante el primer mes y evitar realizar esfuerzos con los brazos.

 

La incorporación laboral se puede hacer a partir de los 7-10 días.

 

La mastopexia o elevación mamaria es una cirugía con muy buenos resultados, y bien valorada por nuestros pacientes, ya que nos ayuda a recuperar un pecho más relleno, firme y bien posicionado.

Para el éxito de esta cirugía es fundamental la consulta prequirúrgica con la Dra. Izquierdo, en la que se hará una adecuada planificación de la cirugía, adaptada a los deseos de cada paciente y su caso. Además, y como en todos nuestros procedimientos, es importante realizar un buen cuidado tras la cirugía, para que los resultados sean duraderos.

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