Mama tuberosa

Pechos tubulares

Una de las alteraciones congénitas más habituales en patología mamaria es la mama tuberosa o tubular. Esta patología se caracteriza por una alteración en la base de la mama que impide el desarrollo normal de la misma. Debido a la formación de unos anillos fibrosos se impide el crecimiento de los polos inferiores de la mama. En función del grado de afectación puede verse afectado un sólo cuadrante, el cuadrante inferior-interno en los casos más leves, los dos cuadrantes inferiores en los casos moderados, o toda la base de la mama en los casos más severos.

Esta dificultad en la expansión natural de la mama hace que tienda a crecer por la areola, y de este modo veamos cómo la areola en estas pacientes está más desarrollada y con tendencia a mirar hacia abajo.

Grados en mama tuberosa:

  • GRADO 1: defecto de expansión del polo inferior interno de la mama. La areola puede estar ligeramente dilatada y con tendencia a mirar hacia abajo y hacia dentro. El surco mamario está más alto de lo normal. Éste es el grado más habitual, que afecta a más de la mitad de las pacientes con mama tuberosa, y el menos grave, ya que la base de la mama suele ser suficiente y se pueden conseguir buenos resultados en un solo procedimiento quirúrgico
  • GRADO 2: defecto en la expansión de los dos polos inferiores. En este caso también se produce una hipoplasia completa del polo inferior de la mama y por tanto asocia un surco mamario alto, y habitualmente falta piel en la zona inferior de la areola. Es el segundo tipo más frecuente después del grado 1.
  • GRADO 3: defecto de expansión en todos los cuadrantes de la mama. Este es el caso menos frecuente. Las pacientes tienen una base de mama mínima desarrollando casi exclusivamente la zona areolar. Suelen ser necesarios al menos dos procedimientos quirúrgicos para obtener un resultado óptimo ya que existe un déficit importante de piel.

El desarrollo de la glándula mamaria se produce en la pubertad, y es en ese momento cuando se detecta y se diagnostica.  El tratamiento quirúrgico de la mama tuberosa no debe plantearse hasta completar el desarrollo de la glándula mamaria.

 

 ¿Cómo sabemos si nuestra mama es tuberosa?

La mama tuberosa o mama tubular tiene una forma muy característica, y aunque es cierto que a veces no es notable a simple vista en casos leves , no ocurre lo mismo cuando el grado de afectación es más severo.

Las pacientes suelen consultar por un aumento de mamas, ya que el volumen mamario en este tipo de pacientes suele ser pequeño, o también pueden consultar por tener unas mamas con una forma poco habitual y poco estética. En muchos casos también consultan por asimetría mamaria, ya que es habitual que tengan asociada cierta diferencia en el volumen de sus senos.

En cualquier caso, se trata de una anomalía benigna y que no genera ningún riesgo para el paciente, no obstante es una consulta muy habitual en cirugía plástica ya que, sobretodo en grados severos, puede suponer un problema importante de autoestima que genere inseguridades en el paciente.

¿Todas las mama tuberosas se operan igual?

No, dependiendo del grado de afectación y de las expectativas de cada paciente las alternativas quirúrgicas pueden ser varias. Se considera habitual, sobretodo en grados severos, que para conseguir un resultado óptimo sean necesarias al menos dos intervenciones quirúrgicas.

En casos leves, que muchas veces ni siquiera las pacientes eran conscientes de tenerlo, pueden conseguirse resultados muy satisfactorios en sólo un procedimiento.

Operación de mamas tuberosas ¿Cuáles son las alternativas quirúrgicas?

La mama tuberosa, debido a la falta de desarrollo de los polos inferiores, suele ser tratada con implantes mamarios, ya que estos favorecen la expansión de los tejidos y nos permiten recuperar volumen en aquellas zonas en las que nos falta.

No obstante, en determinadas situaciones podemos plantearnos un remodelado de la mama con grasa autóloga, asociando habitualmente alguna técnica de mastopexia periareolar o en T para ayudar en el modelado de la mama y reducir el tamaño areolar.

¿Cuánto es el tiempo de recuperación en estas cirugías?

En función de las técnicas empleadas la recuperación puede ser más o menos rápida aunque habitualmente los postoperatorios son muy similares a cualquier cirugía mamaria.

La incorporación laboral puede hacerse en 7-10 días sin carga de peso y evitando esfuerzos y la vida normal progresiva, incluyendo la carga de peso, se realiza a partir de los 30 días de la cirugía.

Si te sientes identificada con algo de lo que has leído y piensas que puedes tener mama tuberosa no dudes en agendar tu primera consulta médica gratuita con la Dra. Izquierdo y te asesoraremos acerca de las mejores alternativas para tu caso. Recuerda que la Dra. es especialista en patología de mama, con amplia experiencia tanto a nivel formativo como en el tratamiento de paciente.

Fotos operación mamas tubulares antes y después

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