Cómo corregir la asimetría mamaria

Todas las mujeres presentan cierta asimetría en el volumen y forma de sus mamas, al igual que ocurre con los pies o las manos, ninguna persona es completamente simétrica. Algo totalmente fisiológico y natural. Pero, en determinadas ocasiones esta asimetría puede ser demasiado marcada o evidente y resultar incómoda al buscar sujetador, vestirse…

Las asimetrías mamarias pueden ser de muchos tipos y asociarse con otro tipo de patologías de la mama, como la hipertrofia mamaria o la mama tuberosa. Es importante acudir a un buen cirujano plástico que pueda evaluar detenidamente tu caso y poder darte de este modo la mejor solución.

Las pacientes en las que están indicada la cirugía de corrección de la asimetría son aquellas que presentan una asimetría marcada y que desean corregir, la forma, el volumen o ambos aspectos de sus mamas, para conseguir una mejor simetría de las mismas.

La cirugía necesaria para corregirlo será distinta para cada persona. Normalmente se intentará corregir en forma y volumen ambas mamas utilizando la técnica que sea precisa, ya sea una reducción, una mastopexia, etc. Una vez que ambas mamas son del mismo tamaño y forma, es posible, si así lo desea la paciente, aumentar el volumen mediante implantes o grasa propia. Aumentar el volumen de la mama no es algo estrictamente necesario para conseguir una buena simetría, pero en los casos en los que la paciente desea más volumen, podemos valorar realizarlo en en la misma intervención.

Es una cirugía con una duración de aproximadamente 3 horas, que se realiza con anestesia general. Siempre se realizan con las mínimas cicatrices posibles, buscando que sean estéticas y casi imperceptibles, pero el tipo de cicatriz y la disposición de éstas variará para cada caso, en función de la intervención necesaria para conseguir la simetría. Tras la intervención, la paciente se irá de alta en unas horas, o puede ser necesaria una noche de ingreso, según la cirugía realizada.

La recuperación  suele ser rápida y poco dolorosa, ya que solo trabajamos con la piel y la glándula mamaria, que producen menos dolor y se recuperan más rápido que otras partes del cuerpo. En las siguientes semanas tras la intervención debemos realizar los cuidados habituales en cualquier cirugía de mama: mantener una postura boca arriba para dormir durante el primer mes y evitar realizar esfuerzos con los brazos. La incorporación laboral variará en función del tipo de trabajo, pudiendo hacerse entre los 10 días y el mes tras la cirugía.

Los resultados son evidentes desde el primer día y las pacientes suelen estar muy felices y satisfechas con su nuevo pecho. Es una cirugía agradecida, que ayuda a las mujeres con este tipo de problemas a verse bien y estar más cómodas en su vida diaria.

Si este es tu caso, la Dra. Izquierdo, con una amplia formación y experiencia en todos los tipos de cirugía de la mama (estética, reconstructiva, microcirugía,…) te aconsejará cual es la mejor opción para ti, y en función de lo que desees, te ofrecerá la mejor opción para conseguir el resultado que deseas, con una cirugía “a la carta”.

Cirugía Plastica y Reparadora